En la última agencia de publicidad en la que estuve, me llamaban el Señor de negro. Quiero entender que señor iba con mayúsulas y que «de negro» se debía a que siempre vestía con tonos un poco, digamos… apagados. Es más, hasta me hicieron un dibujo para conmemorar tan alto honor (¡ojo! me hizo mucha ilusión, sobretodo por venir de quien vino). Pero «este cariñoso mote», que también se debe a mi profunda y exclusiva vida interior, mi aislamiento musical y mi poco afición a hablar… me ha dado que pensar.

señordenegroMe ha dado que pensar sobre todo ahora. Hoy. Hoy que me voy durante un año a dar la vuelta al mundo con Lucía. Pienso en que… no me vendría mal «tener algún color que otro». A ver, no quiero pasar a ser «el Señor de colores», pero, no sé… no me vendría mal aprender a abrirme un poco «al resto del mundo». Probablemente y además de la experiencia vital y la aventura que supone un reto como el que tenemos por delante, ese sea «mi reto personal». O al menos… esa es la intención. Me gustaría aprender a escuchar un poco más, a relacionarme «porque sí», a abrirme de buenas a primeras a otros… El Señor de negro se va para, sin cambiar en el fondo, cambiar un poco en la forma (curiosamente, la dicotomía diaria de mi forma de ser). Como si estuviera en un casino y fuera a jugármelo a todo o nada…

Me lo juego todo «al rojo».

2 thoughts on “El Señor de negro

  1. «Cada vez que el hombre de negro hacia aparición, las luces del techo se apagaban y su sombra huidiza se deslizaba por los peldaños de las escaleras hasta llegar al piso inferior. Era como el resplandor de un relámpago, una maniobra exacta que te permitía conocer al milímetro la distancia a la que se encontraba la tormenta. Una vez abajo, el hombre de negro daba los «buenosdías» arrastrando todas las sílabas y acelerando el paso para llegar cuanto antes hasta su silla. Era su «presencia» la que nos mantenía a todos sumergidos en el mayor de los silencios y su «esencia» la que nos daba «permiso» para compartir con él alguna que otra anécdota espontánea que siempre conseguía hacerle sonreír».

    Mira tú por donde… una ilustración que cataloga a los dires creativos según su forma de vestir: http://www.marketingdirecto.com/actualidad/infografias/dime-como-vistes-y-te-dire-que-tipo-de-director-creativo-eres/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.